Moscú niega planes de una llamada telefónica entre Putin y Trump y revela detalles de la visita del director de la CIA
El Kremlin niega planes de una llamada telefónica entre Putin y Trump, e informes revelan que el director de la CIA transmitió a Moscú información de inteligencia sobre las pérdidas de Rusia en Ucrania.

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El Kremlin negó este viernes que existan planes para una llamada telefónica entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, en un momento en que continúan las especulaciones sobre la naturaleza de los canales diplomáticos entre Moscú y Washington.
El portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, declaró en rueda de prensa que hasta ahora no hay ningún acuerdo para realizar una llamada telefónica entre ambos presidentes, sin ofrecer más detalles sobre las razones o el posible momento de dicha comunicación.
En este contexto, Peskov comentó las razones que impidieron que el presidente ruso se reuniera con el director de la CIA, John Ratcliffe, durante su reciente visita a Moscú, sin revelar la naturaleza de esas razones.
El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, había señalado anteriormente que el director de la CIA y el jefe de la diplomacia del Vaticano, Paul Richard Gallagher, visitaron Rusia "el mismo día" para mantener conversaciones, lo que generó interrogantes sobre la naturaleza de estas visitas simultáneas.
En un desarrollo notable, el diario estadounidense The New York Times reveló que Ratcliffe, durante su visita a Moscú, entregó al jefe del Servicio Federal de Seguridad de Rusia información de inteligencia no bienvenida sobre la situación real de Rusia en su guerra contra Ucrania, incluida la magnitud de las pérdidas que sufren las fuerzas rusas, de las cuales no se informa plenamente al presidente Putin.
Según el periódico, el director de la CIA instó al lado ruso a aceptar un acuerdo de paz antes de que la situación se deteriore aún más, un mensaje que los observadores consideraron un intento estadounidense de presionar a Moscú para poner fin a la guerra.
Estos acontecimientos se producen en un momento en que las relaciones ruso-estadounidenses atraviesan un estancamiento, con la continuación de la guerra en Ucrania y el intercambio de acusaciones entre ambas partes sobre la obstrucción de los esfuerzos de paz.
Informes occidentales habían señalado que la visita de Ratcliffe a Moscú también incluyó advertencias a Rusia para que no atacara a los aliados de la OTAN ni continuara apoyando a Irán, algo que las fuentes oficiales rusas o estadounidenses no han confirmado directamente.
Esta rara visita del director de la CIA a Moscú plantea interrogantes sobre los canales de comunicación entre bastidores entre los dos países, especialmente ante la ausencia de contactos directos entre los dos presidentes.
Los mensajes transmitidos por Ratcliffe al lado ruso parecen contener señales contradictorias; por un lado, Washington afirma su deseo de evitar una escalada y, por otro, intenta informar a Moscú de los hechos sobre el terreno que podrían alterar sus cálculos.
No hubo comentarios oficiales de la parte estadounidense sobre lo publicado por The New York Times, mientras que el Kremlin se limitó a confirmar que no hay planes para una llamada telefónica entre Putin y Trump, sin entrar en detalles sobre la visita o el contenido de los mensajes intercambiados.